Tu EPP tiene fin. ¿Sabes cuándo reemplazarlo?

Para los bomberos el EPP funciona como su protección principal durante un incendio. Ya que representa una línea de defensa crítica contra condiciones adversas, su almacenamiento, cuidado, limpieza, reparación y retiro resultan esenciales para una protección adecuada. Siguiendo la NFPA 1851, te mantendrás libre de toxinas, químicos y otros peligros.

Tu EPP tiene fin. ¿Sabes cuándo reemplazarlo?

Una forma de reducir los riesgos de seguridad es haciéndole pruebas a tu equipo de búnker de manera regular para determinar si requiere reparación o reemplazo. Esto exige un conocimiento básico de mantenimiento para saber cuándo hacerlo y cómo conservarlo. A continuación, te revelamos algunas de las pautas más importantes sobre este tema.

Cuánto debería durar tu PPE

Si leíste nuestro post sobre la NFPA 1851, estás al tanto de que la vestimenta contra fuego y sus accesorios deberían usarse por 10 años aproximadamente. Claro, esto puede variar en función del uso, la limpieza y otros factores. Ten presente que esta fecha corresponde a la fabricación y no cuándo empieza su utilización. Por ello se recomienda reemplazar el equipo pasado este tiempo.

Como bombero conoces lo complicado que es cumplir esos 10 años con un EPP integro debido a las condiciones extremas a las que son expuestos y la dificultad que implica realizar las actividades de limpieza y almacenamiento adecuado dentro de las actividades cotidianas. Por ello ter compartimos algunas sugerencias prácticas que pueden ayudarte a extender la vida útil de tu EPP el mayor tiempo posible. 

La mejor forma de prolongar su conservación es que los departamentos o cuarteles evalúen cada equipo de búnker con frecuencia. Al momento de su retiro o arreglo, la NFPA sugiere tomar en cuenta lo siguiente: 

  • Condición general del equipo.
  • Deterioro puntual de componentes o materiales.
  • Edad de la parte estructural, conjunto de proximidad o componentes.
  • Posibilidad de quitar de manera efectiva sustancias peligrosas u otros contaminantes.
  • Cualquier exceso de suciedad acumulada que pudiera afectar el desempeño de la vestimenta contraincendios.

 Adicionalmente, los departamentos de bomberos tanto en México como en otros países, tienen a su disposición varios métodos para determinar cuándo reparar el equipo de protección considerando los aspectos financieros. Como, por ejemplo, el estándar NFPA 1851 vas a encontrar una calculadora para sacar los costos según los años de servicio.

 Cuando se trata de sacar de servicio algún conjunto o uno de sus componentes, la decisión debe estar fundamentada en criterios objetivos. Las secciones 12.2 y 12.3 de la mencionada norma cuentan con evaluaciones de campo para que revises el equipo estructural de protección y tomes una decisión acertada.

 Nos parece importante mencionar que muchos departamentos bomberiles no prestan especial atención a las inspecciones de rutina de los componentes protectores según la lista del Cap. 6 (inspecciones) de la NFPA 1851. Lo más aconsejable es que los encargados de estas labores corrijan esta deficiencia (si existe) considerando 2 razones esenciales: 

  • Resulta muy beneficioso que los apagafuegos desarrollen sus conocimientos y habilidades cuando se trata del mantenimiento de este exoesqueleto.
  • Cuando combinas lo anterior con un registro individual de cada PPE, tienes una visión más integral y precisa de los esfuerzos que haces para cuidar el equipo de manera apropiada. 

Dicho registro debería incluir información como:

  • Fecha de cualquier arreglo y quién la hizo.
  • Bitácora del lavado y secado de la vestimenta resistente al fuego.
  • Fecha en que los componentes de la vestimenta entraron en servicio.
  • Fechas de las inspecciones de rutina de acuerdo a los criterios del Cap. 6 de la NFPA 1985.
  • Números de serie para los componentes del equipo de búnker (mientras estén disponibles).

Como recomendación adicional, las inspecciones regulares del traje de bombero y el resto del PPE deberías ejecutarlas cada mes. Así puedes detectar tempranamente cualquier problema o identificar de manera individual aquellos conjuntos o componentes que ya están mostrando señales que ameriten su retirada.

Efectos a largo plazo de la limpieza del EPP

En la actualidad, los trajes de bomberos y otros elementos del EPP son sometidos a procesos de lavado y secado especializados con más frecuencia que antes. Mientras que esto es bueno y necesario para reducir la exposición a elementos cancerígenos o tóxicos, el impacto del sistema de limpieza no es menor.

Por supuesto, el tiempo te mostrará los efectos de este tratamiento sobre la vestimenta contra incendios y los otros componentes, sobre todo los pantalones y la chaqueta. En un estudio reciente sobre las fibras (meta-aramid, para-aramid y polibenzimidazole) que tienen los trajes de bombero, todas fueron afectadas después de 50 lavadas.

 La finalidad del análisis, patrocinado por la Fundación de Investigación para la Protección contra Fuego, fue establecer si la FTIR puede ser usada como método no destructivo de medición para vigilar la degradación de las capas externas de los trajes para bomberos. El informe apunta que el impacto pudo ser producto de alteraciones en la fricción y la estructura del hilado. También indica que el lavado influenció la intensidad de la señal FTIR.

 Junto a lo anterior, la migración del material aislante que poseen las chaquetas y pantalones protectores es una posible causa de desgaste que pudo observarse mediante evaluaciones objetivas de los componentes. Solamente con revisiones frecuentes y registros puntuales, puedes saber con mayor certeza la degradación que genera cierta cantidad de lavadas sobre la protección contra fuego.

Normativa sobre el almacenamiento del PPE

Muchos apagafuegos tienen la creencia de que el lugar dónde se guarda el PPE es mucho más importante que cómo hacerlo. En realidad, ambas precauciones deben tener consideraciones especiales. Mientras que almacenar la vestimenta en un lugar húmedo puede generar moho, dejarla sucia provoca que las impurezas se adhieran más a las fibras.

 Visto de otra forma, guardar un traje de bombero sin lavarlo adecuadamente implica que estás almacenando todos los contaminantes que conlleva. Para prevenir que el EPP se dañe más mientras está guardado, el estándar NFPA 1851 contiene unas pautas muy claras sobré cómo almacenar la protección contra fuego.

 Los consejos remarcados en dicha normativa, los podemos describir así:

  • El conjunto siempre debe estar limpio y seco antes de guardarlo.
  • Procura colgar el traje de bombero para evitar dobleces y pliegues.
  • No guardes la vestimenta ni sus componentes en tu locker o tu hogar.
  • Guarda tu equipo de búnker en un lugar limpio, seco y bien ventilado.
  • No almacenes el traje para bombero en sitios muy fríos o muy calientes.
  • No pongas tu equipo resistente al fuego en un contenedor sellado al menos que esté nuevo.
  • Almacena el PPE y cualquier otra protección contraincendios lejos de la luz directa o fuentes que generen rayos UV.
  • No guardes el equipamiento para incendios en el baúl del vehículo sin una funda especial o cualquier otra cobertura.

Diferencia entre trajes de bomberos de algodón y resistentes al fuego

Los requerimientos de los uniformes de trabajo han sido establecidos en la NFPA 1975. Los criterios base para estos productos incluyen la estabilidad térmica y resistencia al calor para que los materiales de confección no se derritan durante su exposición. El estándar ofrece la opción de que el conjunto sea resistente a las llamas y con la misma evaluación aplicada a los equipos de protección contra fuego.

Por otro lado, el algodón es una fibra natural que aunque se prende con facilidad, no se derrite ni tampoco gotea cuando está expuesto a una llama o un calor intenso. Esto lo hace una elección más segura que otros materiales sintéticos como el nailon y el poliéster, que forman parte de mezclas comunes en trajes de bomberos para trabajar.

En cualquier caso, los atributos esenciales deben ser que no se gotee y no se derrita, ya que una falla catastrófica o la penetración profunda de calor en áreas específicas de la vestimenta causan la degradación de las fibras internas. La resistencia a la flama también puede ser importante si usas el uniforme para labores de rutina o en eventos más graves donde el equipo puede verse comprometido.

No olvides estar atento a los cambios en los estándares NFPA

Ya debes saber que cada 5 años, los estándares NFPA entran en revisión para ajustarse a los avances tecnológicos y las necesidades bomberiles. Para este 2022, entran en el ciclo la normativa 1971 (equipo de protección), la 1975 (uniformes de trabajo/estación), la 1982 (PASS) y la 1982 (SCBA), cuyas actualizaciones serían para el verano de 2023.

Al parecer, la idea es incorporar la 1970, la cual reemplazará a los otros estándares para evitar confusiones. Este documento tendrá una introducción compartida, lista de definiciones y referencias, y un capítulo exclusivo para cada estándar, incluyendo certificaciones, etiquetado, diseño, desempeño y métodos de prueba debidamente secuenciados.

A pesar de esto, los productos seguirán teniendo el aval NFPA 1971. Por tener 300 páginas, pretende facilitar la transición hacia una normativa más completa. Después de todo, este nuevo texto será el resultado del esfuerzo de 4 comités técnicos por integrar una serie de elementos con sus particularidades.

Cuidar tu traje de bombero y el resto de tu PPE se ha vuelto más crítico que nunca. Como fabricantes avalados por la NFPA, ponemos a tu alcance cascos, guantes, capuchas, calzado, protección contra químicos y múltiples accesorios para tus labores bomberiles. Cuenta con nosotros para reemplazar cualquier equipo que haya cumplido su ciclo.

 Referencias

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