Grupo de Maderas: Modelos de combustible tipo 8, 9 y 10

Es el turno de los grupos de maderas y los modelos de combustible tipo 8, 9 y 10 compuestos entre hojas, agujas , ramas pequeñas, rodales de pinos con agujas. Complementando la información que ha aportado Anderson para mejorar la extinción de incendios forestales.

Grupo de Maderas: Modelos de combustible tipo 8, 9 y 10

En este post seguimos complementando la información que ha aportado Anderson (1982) para mejorar la extinción de incendios forestales. Ahora es el turno de los grupos de maderas y los modelos de combustible tipo 8, 9 y 10.

A continuación, veremos en qué consisten, cuál es el comportamiento del fuego en los mismos y otras características básicas. Más adelante abordaremos algunos ecosistemas de esta vegetación y la estadística sobre incendios forestales en México.

Grupo de combustible tipo 8

Los hallazgos para este patrón muestran incendios forestales que van quemando de forma lenta a la altura del suelo y las llamas se distinguen por una longitud corta. No resulta extraño que el fuego consiga una gran acumulación de combustible o un ‘pote’ ocasional que lo haga más intenso.

Solamente bajo condiciones climáticas severas que incluyen temperaturas altas, humedades bajas y fuertes vientos, estos fuegos resultan ser una amenaza. El fuego es alimentado por rodales con doseles cerrados de coníferas de agujas cortas o maderas que han florecido dentro de la capa de hojarasca compacta.

Esta capa está compuesta por hojas, agujas y ramitas ocasionales porque el rodal presenta poco crecimiento bajo los árboles. Las coníferas más comunes en estos ecosistemas suelen ser: abeto, picea, alerce, pino contorto y pino blanco. En la comparativa con los modelos de combustibles NFDRS (1978), este arquetipo es parecido a los H y R.

Valores para estimar el comportamiento del fuego en este modelo

  • Profundidad de la cama de combustible: 0.2 pies
  • Carga viva de combustible, follaje: 0 tons/acres
  • Carga muerta de combustible, ¼ de pulgada: 1.5 tons/acres
  • Carga total de combustible (muerta y viva), menos de 3 pulgadas: 5.0 tons/acres

Grupo de combustible tipo 9

Las características de este modelo indican que el fuego se desplaza por la hojarasca de la superficie con mayor velocidad que en el anterior y muestra una flama más alta. En estos ecosistemas abundan rodales de madera dura y de coníferas, sobre todo los de tipo roble‐nogal.

Los incendios forestales de otoño en maderas nobles son predecibles, pero los vientos fuertes pueden aumentar las tasas de propagación proyectadas debido a la ignición no local generada por hojas que vuelan o ruedan. En este patrón se agrupa a los rodales de pinos con agujas largas, como pinos rojos, ponderosa, Jeffrey y otras variedades sureñas.

Las concentraciones de material leñoso y muerto en el suelo contribuyen a la quema de árboles, fuegos no locales e incendios en el dosel. En el cotejo con los modelos de combustibles NFDRS (1978), P y U están representados. También puede ser una segunda opción para el C y S.

Valores para estimar el comportamiento del fuego en este modelo

  • Profundidad de la cama de combustible: 0.2 pies
  • Carga viva de combustible, follaje: 0 tons/acres
  • Carga muerta de combustible, ¼ de pulgada: 2.9 tons/acres
  • Carga total de combustible (muerta y viva), menos de 3 pulgadas: 3.5 tons/acres

Grupo de combustible tipo 10

El comportamiento del fuego en este arquetipo muestra que los incendios forestales ocurren en la superficie y a causa de los combustibles en la misma. Además, exhiben mayor intensidad que los otros modelos con hojarasca leñosa.

Los combustibles muertos que cubren la tierra tienen más concentraciones de ramillas de 7.5 cm o más como resultado de una sobremadurez o de eventos naturales que crean una gran carga de material muerto en el suelo forestal.

En este escenario son más frecuentes los casos de quemado, fuegos no locales e incendios en el dosel en árboles individuales, lo que puede llevar a problemas para controlar un evento. Se puede incluir a cualquier especie forestal mientras exista material pesado en el suelo.

Esto aplica para rodales tumbados por vientos, por insectos o por enfermedades; hojas muertas con motivo de sobremadurez y afinamiento por la edad o por tala parcial. Cuando haces una comparación con los modelos de combustibles NFDRS (1978), puedes encontrar estos criterios en G.

Valores para estimar el comportamiento del fuego en este modelo

  • Profundidad de la cama de combustible: 1.0 pies
  • Carga viva de combustible, follaje: 2.0 tons/acres
  • Carga muerta de combustible, ¼ de pulgada: 3.0 tons/acres
  • Carga total de combustible (muerta y viva), menos de 3 pulgadas: 12 tons/acres

 Las intensidades y tasas de propagación de estos modelos de combustibles de hojarasca leñosa dependen de los valores que veremos a continuación. Cuando el contenido de humedad del combustible muerto es del 8%, la humedad del combustible vivo es del 100% y la velocidad efectiva del viento a una altura de media flama es 8 Km/h, tenemos lo siguiente:

Modelo

Tasa de propagación (cadenas/hr)

Longitud de la llama (pies)

8

1.6

1.0

9

7.5

2.6

10

7.9

4.8

 

Los incendios forestales dentro del modelo 10 se encuentran en el límite superior de control mediante ataque directo. Si las condiciones son más secas o aumenta el viento, esto puede provocar un fuego incontenible.

Presencia de maderas duras o nobles en territorio mexicano

Como otros países con gran diversidad, México cuenta con una amplia variedad de ecosistemas que están expuestos a la incidencia del fuego y que sirven para el aprovechamiento comercial. Aunque los modelos que hemos revisado arriba indican que estas especies son las menos vulnerables, su pérdida tiene mayor impacto.

Según el Inventario Nacional Forestal y de Suelos 2018, en todo México hay una aproximado de 660,000 Km2 de árboles cuya madera puede tener diferentes propósitos. De los 1.38 millones de Km2 de superficie forestal que hay, esta cifra viene a representar un 48%, lo cual revela la importancia de su protección.

En este sentido, las zonas que más abundan en México tienden a ser el bosque mesófilo de montaña o bosque nublado. A esta configuración vegetal le sigue la selva tropical y los bosques templados. Dichos ecosistemas albergan la gran mayoría de especies maderables de la nación, entre las que destacan:

  • Ceiba
  • Caoba
  • Encino
  • Granadillo
  • Oyameles
  • Pinos

Tomando una vez más como referencia el mapa del INEGI, puedes conocer algunas de las descripciones más relevantes de lo que estamos tratando:

  • "Selva baja caducifolia. Comunidad vegetal con árboles que se desarrolla en climas cálidos y subhúmedos, semisecos o subsecos, principalmente sobre laderas de cerros con suelos de buen drenaje. Es una de las selvas de mayor distribución en México, encontrándose en la península de Yucatán, en las Llanuras Costeras del Golfo, estribaciones de la Sierra Madre Oriental, Depresión de Chiapas, estribaciones pacíficas de la Sierra Madre del Sur, casi toda la cuenca del Balsas y del Tepalcatepec y hacia la base occidental de la Sierra Madre Occidental, penetrando por los cañones en casi toda su longitud hasta el estado de Sonora".
  •  "Selva mediana subperennifolia. Esta selva frecuentemente está asociada a las anteriores, ocupando partes de mayor pendiente con drenaje superficial más rápido o bien en regiones planas, pero ligeramente más secas y con drenaje rápido, como en la península de Yucatán".
  •  "Selva baja espinosa. Es una comunidad dominada por árboles espinosos; se distribuye en gran parte de la Llanura Costera del Pacífico y en la región central de la Llanura Costera del Golfo Norte. Árboles como el ébano, cascalote, brasil, mezquite, son apreciados en ebanistería por su veteado y dureza, así como para la elaboración de carbón".
  •  "Bosque de ayarín. Que se desarrolla en condiciones similares al anterior. Estas especies han sido muy explotadas por la calidad de su madera, siendo además de distribución bastante restringida, encontrándose algunos manchones en la Sierra Madre Oriental en su porción de los Estados de Nuevo León y Coahuila; también en algunos enclaves del Eje Neovolcánico y la Sierra Madre Occidental".
  • "Bosque de táscate. Comunidad vegetal formada por árboles escuamifolios (hojas en forma de escamas) a los que se les conoce como táscate, enebro o cedro. Se encuentran en regiones subcálidas o templadas y semifrías, en contacto con bosques de encinos, pino-encino, selva baja caducifolia y matorrales de zonas áridas".

Incendios forestales en los grupos 8, 9 y 10

Para tener un poco de claridad sobre los incendios forestales para los modelos de combustibles 8, 9 y 10, vamos a remitirnos al Cierre estadístico 2021 de Ambiente y la Conafor. Ahí encontramos que las hectáreas afectadas de árboles adultos en territorio mexicano totalizaron 49,778.60, lo que representa un 7% de todos los eventos registrados durante el 2021.

También podemos observar que el impacto mínimo, moderado o severo es mucho menor en relación con los modelos del 1 al 7. Aunque fue un poco más que para el renuevo, el número final de hectáreas afectadas sumó 26,389.80. Estos eventos tuvieron mayor presencia en estados como Chihuahua, Coahuila, Durango, Jalisco, Michoacán, Nuevo León y Oaxaca.

Para culminar, nos parece importante acotar que la mayoría de los incendios ocurridos el año pasado, tuvieron lugar en superficies adaptadas al fuego. En este sentido, la estadística revela una afectación de 20,338.52 ha (otros), 58,127.41 ha (sensible) y 582,268.64 ha (adaptado).

Referencias

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