Concientización sobre el cáncer en bomberos

Enero ha sido designado como el mes de la concientización sobre el cáncer en bomberos, por ello, nos parece más que justificado contribuir con esta causa a través de información valiosa. Además de correr riesgos latentes a través de su noble labor, también tienen el doble de probabilidades de diagnosticarse con algún tipo de cáncer, debido a la alta exposición al humo y a productos químicos. Quédate con nosotros y entérate de más.

Concientización sobre el cáncer en bomberos

Riesgos comunes para los bomberos

Cuando eres un bombero en México u otro país, entiendes que debes arriesgar tu vida con más frecuencia que otras personas. En tu labor, tienes que lidiar con condiciones operativas y ambientales complejas donde abundan las sustancias contaminantes y peligrosas. Esto significa que estarás expuesto a muchos químicos en forma de gases, vapores y partículas.

De acuerdo a diversas fuentes, se sabe a ciencia cierta que algunas de esas sustancias químicas pueden causar varios tipos de tumores. Muchas de ellas son productos secundarios originados por la quema/combustión, como el formaldehído y benceno. Otras son el resultado de los materiales o desechos que arden, como el asbesto.

Como apagafuegos, puedes entrar en contacto con una gran variedad de químicos por medio de la piel, la inhalación, la ingestión o a través de los ojos. Cuando tu traje de bombero y tu EPP son guardados sin la limpieza adecuada después de un entrenamiento o un evento, las sustancias en el equipamiento pueden contaminar los vehículos y el cuartel.

En la prevención de incendios, el reuso del equipo, la protección contra químicos o el SCBA también te expone a sustancias peligrosas. Esta exposición puede ocurrir al inhalar o ingerir partículas presentes en el PPE contaminado o por el contacto con la piel de elementos tóxicos en el equipo de protección personal.

Exposición a las HAP

Está comprobado que los subproductos derivados de las reacciones químicas liberan gran cantidad de sustancias dañinas y partículas HAP (hidrocarburos aromáticos policíclicos). Estos residuos cancerígenos se han vuelto comunes en la fabricación de muebles y materiales de construcción, ardiendo más rápido y liberando más gases y vapores tóxicos que los materiales utilizados antes del siglo 21.

Durante la extinción de incendios, tanto afuera como adentro de una estructura te expones a gases peligrosos. Una manera de protegerte es usando un sistema de respiración para reducir la inhalación de esos elementos tóxicos. No obstante, los subproductos se pegan al traje de bombero, guantes, botas, EPP y más, contamina tu equipamiento y aumentan el riesgo de contacto.

En una investigación sobre la correlación entre la exposición a los HAP y una mayor incidencia de cáncer en bomberos, los científicos a cargo hallaron que la contaminación con dichas partículas aumentaba de forma significativa en el PPE y la piel luego de un suceso. Además, encontraron infestación por HAP en oficinas e instalaciones de los destacamentos.

Por medio del cálculo del factor de pendiente del cáncer (CSF en inglés), los resultados mostraron que había un riesgo mayor de padecer un tumor. En este caso, los investigadores llegaron a la conclusión de que la exposición más frecuente era a través de la piel, un hecho que ya había sido reportado en otro estudio similar.

Estudios sobre la mayor incidencia de cáncer en bomberos

Aunque no hemos encontrado evidencia relacionada con el caso mexicano, tenemos que remitirnos a otras investigaciones de campo sobre el tema. De acuerdo al Firefigther Cancer Support Network de Canadá y USA, ⅔ de las muertes de bomberos en servicio activo, de 2002 a 2019, fueron producto de un cáncer.

Asimismo, los apagafuegos tienen una probabilidad 9% mayor de ser diagnosticados con un tumor maligno y un 14% más de riesgo de fallecer a causa de esta enfermedad que el resto de la población. Según la investigadora Anna Stec (Universidad de Lancashire Central), la tasa de mortalidad entre los profesionales menores de 75 años supera en 3 veces la del público general.

Investigación de campo de la NIOSH

Considerado como uno de los estudios más importantes sobre el tema, empezó en 2010 y fue completado a finales de 2015. Una investigación multianual que involucró a 30 mil bomberos de Chicago, Philadelphia y San Francisco. Tuvo como propósito hallar la vinculación entre la extinción de incendios y el cáncer.

El estudio fue un esfuerzo combinado de investigadores de la NIOSH, el Instituto Nacional del Cáncer de EUA y la Universidad de California (Departamento de Ciencias de Salud Pública). La conclusión principal fue que los apagafuegos estadounidenses de la muestra registraban tasas mayores para ciertos tipos de cáncer en comparación con la población general.

En función de estos hallazgos, establecieron lo siguiente:

  • Los bomberos que participaron en el estudio tuvieron un mayor número de diagnósticos por cáncer y sufrieron más muertes a causa de esta enfermedad. Gran parte de estos tumores fueron digestivos, orales, respiratorios y urinarios.
  •  Hubo al menos el doble de apagafuegos con un mesotelioma maligno, una rara forma de cáncer que suele ser producto de la exposición al asbesto.
  •  Encontraron más casos de algunas clases de cáncer entre los bomberos más jóvenes. Como el estudio tomó en cuenta una población menor a los 65 años, la incidencia de tumores de próstata y vejiga fue mayor a la esperada.

 Adicionalmente, cuando compararon a los apagafuegos entre sí, hallaron que:

  • La probabilidad de sufrir una muerte por leucemia aumentaba con cada evento.
  • La probabilidad de fallecer o recibir un diagnóstico por cáncer pulmonar subía en proporción al tiempo dedicado a la extinción de incendios.

Implicaciones de esta investigación

En lo que respecta al servicio como bombero profesional, este estudio te da más evidencia sobre el riesgo de padecer un cáncer en función de una exposición constante al fuego. Para reducir esta incidencia, hay que visibilizar este problema y aumentar los esfuerzos relacionados con la prevención.

En este sentido, los cuerpos y departamentos de bomberos deberían impulsar con más ahínco la educación de los oficiales en materia de prácticas seguras en el sitio de trabajo. Esto incluye un entrenamiento apropiado, el uso de trajes de bomberos NFPA 1971/1977, la colocación correcta del EPP y la debida protección respiratoria en todas las etapas de la extinción de incendios.

Si en este momento eres un apagafuegos que goza de buena salud, esta información no implica que te vaya a dar cáncer. De hecho, sería irresponsable de nuestra parte hacer tal afirmación porque sencillamente no hay forma de predecirlo. Aun así, debes tener presente que tienes un mayor riesgo de sufrir esta enfermedad que los demás.

Si eres un bombero activo que está padeciendo de cáncer, esto no significa que tu ocupación haya sido responsable por ello. Esta y otras investigaciones no pueden confirmar si cualquier tumor específico está vinculado a tu profesión. En conjunto con la exposición que hayas tenido, hay otros factores que pudieron influenciar la aparición de dicha enfermedad.

Revisión de algunos estudios y evaluación de las bomberas

Dentro de la literatura que existe sobre la concienciación sobre el cáncer en los bomberos, te invitamos a revisar este estudio. Sus autores explican que es el primer meta análisis que se hace de las investigaciones sistemáticas del tema hasta 2018 e incluyeron 11 reseñas pertinentes para reunir las diferentes consistencias.

En parte de su discusión explican que la mayoría de los resultados están asociados con los apagafuegos masculinos. Aunque está aumentando la presencia de bomberas en la extinción y prevención de incendios, existe poca evidencia con respecto al riesgo de cáncer en la población femenina que ejerce dentro de esta profesión.

De acuerdo a un estudio publicado en Florida (2020) sobre el riesgo de cáncer entre hombres y mujeres bomberos, las féminas mostraron una incidencia elevada para tumores cerebrales y tiroideos. También exhibieron un riesgo alto con importancia estadística para el melanoma. No obstante, hacen falta más investigaciones enfocadas en las bomberas.

Asimismo, en sus conclusiones afirman que las reseñas sistemáticas sobre la mortalidad o riesgo de cáncer en apagafuegos son consistentes para varios tipos de cánceres. Es decir que la incidencia de melanoma maligno, mesotelioma y tumores rectales, testiculares, de vejiga y próstata fue más alta en dicha población que en el público general.

Los resultados de los estudios evaluados también indican que la tasa de fallecimientos por cáncer rectal y linfoma no Hodgkin, es mayor entre bomberos. No obstante, recalcan que hay que tomar estos resultados con cuidado debido a la baja calidad metodológica de las reseñas. No resulta adecuado generalizar los hallazgos a todos estos profesionales porque el enfoque principal correspondió a oficiales masculinos.

Palabra final

Como proveedores de trajes para bomberos, protección contra fuego, herramientas contraincendios, PPE y otros equipamientos, sabemos de la importancia de la seguridad en incendios. Por eso hacemos un esfuerzo dedicado para que estos profesionales estén al tanto de los peligros que comporta su labor como servidores públicos.

Cada cuartel y cuerpo de bomberos debe contar con protocolos de descontaminación y talleres de capacitación para minimizar lo más posible la exposición a los HAP y otras sustancias deletéreas que pueden afectar la salud de los oficiales. Mientras más conscientes y preparados estén, tendrán menos preocupaciones con respecto a padecer un cáncer. 

 Referencias

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